Nov 16

Sí, sacrifico perros y gatos para ganarme la vida.

Soy empleado del Control Animal en un pequeño pueblo en el centro de Carolina del Norte, Estados Unidos. Tengo 35 años y he estado trabajando para el municipio en diferentes puestos desde la preparatoria.

No hay mucho trabajo aquí, y trabajar para el condado significa tener buen sueldo y prestaciones para una persona como yo que no cuenta con estudios superiores. Soy esa persona de la que todos ustedes escriben cosas horribles.

Yo soy quien mata a los perros y los gatos y los hace sufrir. Yo soy quien saca sus cuerpos sin vida oliendo a monóxido de carbono y los avienta dentro de las bolsas negras de plástico. Pero también soy aquél que odia su trabajo y odia lo que tiene que hacer.
Todos ustedes que me juzgan, no lo hagan. Dios me está juzgando y sé que me iré al infierno. No voy a mentir, es infame, cruel y me siento como un asesino serial. Pero no soy del todo culpable; si la ley obligara la esterilización de los animales, muchos de estos perros y gatos no estarían aquí para que yo los sacrifique. Soy el demonio, pero quiero que todos ustedes vean la otra cara del hombre de la cámara de gas.

Por lo general, el centro antirrábico realiza el sacrificio con cámara de gas los viernes por la mañana.

El viernes es el día que la mayoría ansía que llegue, pero para mí, este es el día que más odio y siempre quisiera que el tiempo se detuviera el jueves en la noche. Los jueves, muy entrada la noche, cuando no hay nadie, mi amigo y yo vamos a un restaurante de comida rápida y nos gastamos 50 dólares en hamburguesas, papas fritas y pollo. Tengo prohibido alimentar a los perros los jueves porque me dicen que se hace un chiquero en la cámara de gas, y sería un desperdicio de comida.

Así que, los jueves por la noche, con las luces aún apagadas, voy al cuarto más triste que jamás nadie pudiera imaginar, y dejo que todos los perros y gatos, condenados a morir, salgan de sus jaulas.

Mi amigo y yo abrimos la envoltura de cada hamburguesa y sandwich de pollo y alimentamos a estos perros hambrientos y flacos. Se tragan la comida tan rápido, que no creo siquiera sepan a lo que sabe. Mueven sus colas y algunos ni comen, se echan boca arriba para que les acaricie su pancita. Comienzan a correr, brincar y me besan a mí y a mi amigo. Van a comer un poco más de comida y regresan a donde estamos. Todos nos miran con tanta confianza y esperanza, y sus colas se menean tan rápido, que termino con moretones en mis piernas. Se devoran la comida; después, es tiempo de devorar un poco de paz y amor. Mi amigo y yo nos sentamos en el piso de concreto, sucio y manchado por los orines, dejamos que nos brinquen encima, se paran de manitas para jugar y también juegan entre ellos. Algunos se lamen unos a otros, pero la mayoría permanece pegada a mí y a mi amigo.

Miro a los ojos de cada perro. A cada uno le doy un nombre.

No morirán sin tener un nombre.

Le doy a cada perro 5 minutos de amor y cariño incondicional. Les hablo y les digo que lamento mucho que mañana agonizarán por largo tiempo, que morirán de una forma espantosa y tortuosa en mis manos dentro de la cámara de gas.

Algunos mueven sus cabecitas para tratar de entenderme.

Les digo que estarán en un mejor lugar, y les ruego que no me odien. Les digo que sé que me iré al infierno, pero estarán jugando con todos los perros y gatos en el cielo.
Después de cerca de 30 minutos, tomo cada uno de los perros y los meto en sus jaulas de concreto llenas de heces; los acaricio y rasco su barbilla. Algunos me dan la pata, y yo sólo quiero morir. Cierro la jaula de cada perro y les pido que me perdonen.

Dormirán con su pancita llena y con una falsa sensación de seguridad.

Son cerca de las 5 de la mañana ahora, faltan dos horas para tener que asfixiar a mis amigos en la cámara de gas. Voy a casa, me baño, tomo mis 4 píldoras contra la ansiedad y manejo de regreso hacia mi trabajo. No como, no puedo comer. Ha llegado el momento de meter estos animales en la cámara de gas. Me pongo mis tapones para los oídos, y cuando voy por los perros y los gatos, están tan emocionados de verme, que saltan sobre mí para besarme al pensar que jugarán conmigo. Los pongo
en la jaula móvil y los llevo a la cámara de gas. Ellos lo saben. Pueden oler la muerte, el miedo. Empiezan a gemir en cuanto los meto en la cámara de gas.

El jefe me pide que meta el mayor número posible de ellos para ahorrar el gas. Me observa. Sabe que lo odio, sabe que odio mi trabajo. Hago lo que me pide. Él mira cómo todos los perros y los gatos (amontonados todos) se pelean y gritan. El sonido se amortigua porque tengo puestos los tapones. Él se marcha, prendo el gas y me salgo lo más rápido que puedo.

Camino hacia el baño, tomo un alfiler y me pincho hasta sangrar ¿Por qué? Porque el dolor y la sangre despejan mi mente de lo que acabo de hacer.

En 40 minutos debo regresar y retirar los animales muertos. Rezo porque ninguno haya sobrevivido, lo cual sucede cuando meto demasiados animales en la cámara de gas. Los levanto con mis guantes y el olor del monóxido de carbono me enferma al igual que los vómitos, la sangre y los movimientos involuntarios de los cuerpos.

Los saco y los meto en bolsas de plástico.

Me digo a mí mismo: “Ellos están en el cielo ahora”. Después limpio toda la suciedad, que USTEDES PERSONAS, han propiciado al no esterilizar a sus animales. La suciedad, que USTEDES PERSONAS, han propiciado al no exigir que un veterinario venga y haga esto de una forma humanitaria.

USTEDES SON LOS CONTRIBUYENTES, ¡EXIJAN que esta práctica SE ACABE!
Así que no me llamen “el monstruo”, “el demonio” o el “verdugo”, llamen demonio a su GOBIERNO, a las personas responsables del mismo, a los responsables de que esto suceda. ¡Carajo! llamen al gobernador y ¡EXIJANLE QUE ACABE CON ESTO!

Como siempre, esta noche tomaré mis pastillas para dormir para poder ahogar los gritos que escuché en el pasado antes de descubrir los tapones para los oídos. Brincaré y me estremeceré en mis sueños creyendo que estoy alucinando.

Esta es mi vida, no me juzgues, créeme, ya me he juzgado lo suficiente.
Créditos:
*Un agradecimiento especial a la organización norteamericana Helen Woodward Animal Center, quien nos proporcionó este testimonio, y a Pilar Mora, Voluntaria activa de Gente por la Defensa Animal, A.C., quien realizó la traducción del mismo.

Sep 14

Hace tiempo que quiero escribir sobre el nombre que he elegido para mis perros, desde Kira, hasta sus hijos u otros perros que he tenido (Volker, Kora, Wisky, Truko, Roko, Niky) y porqué razón lo hice.

Generalmente cuando hemos puesto nombre a nuestro perro es porque nos gusta, nos recuerda una novia o novio, o bien porque admiramos a algún artista, actor o por el caché. Tal es el caso de del famoso “Rambo” perro fuerte y malencarado, o de “Fido”, ese perro bonachón de pelo largo, sucio pero cariñoso. Y qué decir de los nombres que ponemos a aquellos perros que no han tenido mejor suerte cuando por su tamaño “El Chiquis”, su color “El Negro” o “El Manchas”, su apariencia flaca “El Lagartijo” o por su pelo largo “El Borrego”, los dejamos marcados como si fuera una venganza o el descargo de algún trauma, más que el nombre de un noble amigo.

Sólo por contar una anécdota de la perra que llamaron “Soyla” unos familiares y que un día se salió a la calle y por poco la atropellan previo grito desesperado de mi prima “Soyla, pend… ven aquí”; que quitándole la coma ya sabrán ustedes el apelativo a plena calle y frente a toda la gente que en ese momento tiraba la basura.

Pero volviendo al tema, decidí llamar a mis perros con estos nombre, primero creo, por la falta de imaginación o por no tener intereses para blofear (es decir llamarle “Fransua von Ferdinan de la Ripepe” que para el perro le da lo mismo, pero que a mí me permitiría presumir que viene de la línea de los perros de la Reina de Gales) y segundo, por fundamentos científicos, es decir, por recomendaciones de un experto en etología canina, el médico veterinario español Antonio Pozuelos.

En su libro “La etología del perro” de Ateles Editores, recomienda nombrar a los perros con una palabra seca, sonora y corta en la que aparezca, de ser posible, las consonantes K, R, T y las vocales A y O. De acuerdo a su opinión, se ha demostrado en diversos experimentos que una palabra onomatopéyicamente correcta, facilita la comprensión y adaptación del perro al lenguaje humano.

Ahora bien, si con base en esto, decide llamar a su cachorro “Kracket” o a su perrita “Kraty” –por decir algo- llamele con voz suave y cuando esté a su lado acarícielo por haber obedecido una orden al oír su nombre. Nunca le llame por su nombre para castigarlo, es decir, que no asocie el nombre con el castigo. Es mejor que usted vaya hacia donde está y le regañe diciendo “NO” si cometió una falta.

Imagen dela web de CondoritoEvítese ponerle nombres que le hagan pasar una pena al llamarlos, como en el caso de mi prima… RECUERDE, es su mejor amigo, ¿o acaso a su mejor amigo le llamaría para decirle “lagartijo” tengo un problema… sólo porque es flaco, nada agraciado y se parece a “Ungenio” el del comic de “Condorito”?

tenga siempre presente que un perro es su mejor amigo.

<--- Imagen de "Ungenio"

Jul 12

Un hombre era tan pobre que siempre estaba de mal humor y así no perdía la ocasión de maltratar a un infeliz perro que tenía. Kakasbal [espíritu del mal], que está en todo, vio que podía sacar partido de la inquina que seguramente el perro sentía contra su amo y así se le apareció y le dijo:

—Ven acá y dime qué te pasa, pues te veo triste.

—Cómo no he de estarlo si mi amo me pega cada vez que quiere— respondió el perro.

—Yo sé que es de malos sentimientos. ¿Por qué no lo abandonas?

—Es mi amo y debo serle fiel.

—Yo podría ayudarte a escapar.

—Por nada le dejaré.

—Nunca agradecerá tu fidelidad.

—No importa, le seré fiel.

Pero tanto insistió Kakasbal que el perro, por quitárselo de encima, le dijo:

—Creo que me has convencido; dime, ¿qué debo hacer?

—Entrégame tu alma.

—¿Y qué me darás a cambio?

—Lo que quieras.

—Dame un hueso por cada pelo de mi cuerpo.

—Acepto.

—Cuenta, pues…

Y Kakasbal se puso a contar los pelos del perro; pero cuando sus dedos llegaban a la cola, éste se acordó de la fidelidad que debía a su amo y pegó un salto y la cuenta se perdió.

—¿Por qué te mueves?— le preguntó Kakasbal.

—No puedo con las pulgas que me comen día y noche. Vuelve a empezar.
Cien veces Kakasbal empezó la cuenta y cien veces tuvo que interrumpirla porque el perro saltaba. Al fin Kakasbal dijo:

—No cuento más. Me has engañado; pero me has dado una lección. Ahora sé que es más fácil comprar el alma de un hombre que el alma de un perro.

Jul 12

En general, los animales más predispuestas a la torsión de estómago son delgados y de pecho profundo, tanto mestizos con estas características o razas como: Ovejero Alemán, Dobermann, Setter Irlandés, Galgos, Gran Danés, Schnauzer Gigante, San Bernardo, Airedale Terrier, etc. Este tipo de animales tienen el estómago mas caído y con mayor laxitud de los ligamentos que lo sostienen a la cavidad abdominal.

Esto no significa que esta enfermedad no se pueda dar en animales medianos o chicos, solo que la probabilidad de que ocurra es menor que en el caso de los antes mencionados. El mediano de mayor predisposición es el Cocker.

Lo más frecuente es que la torsión se produzca después de comer, lo que nos obliga a prestar especial atención a la comida en su calidad y cantidad como lo más importante a tener en cuenta como elemento preventivo, a saber:

1.- Evitar grandes volúmenes de comida.
2.- Alimentar dos veces por día; si no come una de las raciones NO duplicar la siguiente.
3.- No alimentar a un perro agitado por cualquier motivo.
4.- Evitar que tomen agua en exceso después de comer, sobre todo en invierno con el agua helada del exterior.
5.- Ayuno previo a animales que serán sometidos a estrés como viajes, servicios, paseos largos etc.
6.- No alimentar al animal a última hora de la noche.

Sucede con frecuencia que encuentran a la mañana animales muertos porque el proceso se dio a la madrugada mientras todos duermen.

Tenemos un animal que viene de un paseo después de jugar mucho, excitado; come compulsivamente y luego toma agua en cantidad, el estómago se dilata en exceso y pierde capacidad de generar las contracciones normales que hacen al mezclado del alimento y vaciado hacia el intestino delgado; esto sigue con una tendencia marcada del animal a tragar aire lo que hace que se dilate aun más el estómago.

Este proceso puede detenerse aquí si el animal recupera la capacidad de eructar y de movilizar el estómago, o bien éste puede seguir paralizado; en estas instancias el veterinario tiene la posibilidad de resolver el problema colocando una sonda gástrica y vaciando el estómago de aire y su contenido.

Si el proceso continúa, lo que sucede es que el bazo (que está pegado al estómago) se congestiona, hace peso como un péndulo y el estómago gira en sí mismo (por ello el nombre torsiòn de estómago). Es aquí donde se generan las principales complicaciones a causa de la congestión generalizada; si no se realiza la cirugía correspondiente a tiempo junto con una serie de procedimientos médicos dirigidos a resolver las complicaciones clínicas generales, indefectiblemente lleva al animal a la muerte.

Este proceso puede suceder en el lapso de 2 a 4 horas con un desenlace fatal.

Otra de las causas predisponentes son los animales con tendencia a comer basura; luego el desenlace es igual a lo antes mencionado.

Existe una causa de origen neurológico que se suele dar en animales viejos o en animales con compresiones de médula espinal. Esto genera un defecto en la inervación del estomago y por lo tanto una función defectuosa del mismo, lo que hace que sus contracciones fisiológicas no se realicen con normalidad y se desencadene lo mismo que en los casos anteriores. Lamentablemente esto suele ser irreversible, pero las medidas a tomar serán acordes a cada caso en particular en base al criterio del profesional a cargo.

Pero lo más importante es saber cuales son los primeros síntomas para poder recurrir en forma urgente a nuestro veterinario de cabecera y/o a una clínica de urgencia.

Prevenir la torsión de estómago

1.-El animal camina nervioso mirando y rascando el piso babeando, tratando de vomitar infructuosamente y sin poder eructar.

2.-Lo notamos hinchado, golpeamos su abdomen con la palma de la mano inmediatamente por detrás de las costillas y escuchamos un sonido hueco como un tambor.

Bajo estas circunstancia acudir urgentemente al veterinario. En ningún caso recurrir a medicación casera o intentar producir el vómito y menos aún presionar el abdomen.

Los animales que hayan tenido algún episodio tanto de dilatación y/o dilatación torsión deben seguir las indicaciones de su médico veterinario de cabecera en lo que respecta a la dieta y el manejo de la misma (horarios, volúmenes, etc.)

Cortesía: portaldog.com. (argentina)  

Jul 12

Cinco canes entrenados lograron detectar cáncer de pulmón y de mama a través del aliento de los pacientes. Su nivel de certeza superó a la tecnología actual.

El perro puede ser el mejor amigo del hombre… y también el mejor asistente del oncólogo. Así parece desprenderse de un estudio realizado en Estados Unidos, donde cinco perros, entrenados durante sólo tres semanas, fueron capaces de identificar a pacientes con cáncer de mama y de pulmón con una certeza de entre 88% y 97%.

Gracias a su olfato privilegiado, los canes lograron incluso detectar tumores en etapas precoces, superando en exactitud a los escáneres más avanzados actualmente disponibles, y cuyo porcentaje de certeza oscila entre 85% y 90%.

La investigación, que se publicará en marzo próximo en la revista Journal of Integrative Cancer Therapies, fue realizada por la Fundación Pine Street, de California, un organismo dedicado a la investigación científica de terapias complementarias para pacientes con cáncer.

Certeza canina

La idea de que los perros pueden detectar tumores malignos fue postulada por primera vez en 1989 en una carta enviada a la revista científica The Lancet. En la misiva, dos médicos reportaban que llegó a verlos una mujer que consultaba debido a que su perro olía insistentemente una lesión en su piel. La herida resultó ser un melanoma maligno. A partir de entonces, otros médicos comenzaron a reportar experiencias similares.

Detrás de esta sorprendente cualidad canina hay un hecho científicamente comprobado: los tumores emanan bajísimas concentraciones de ciertos compuestos volátiles que el paciente exuda a través del aliento y la transpiración, y que no se encuentran en tejidos sanos.

Los cinco perros del estudio californiano -tres labradores y dos portugueses de agua- fueron entrenados para detectar dichos químicos de manera similar al entrenamiento que reciben los canes que detectan bombas.

El estudio, dirigido por el científico Tadeusz Jezierski, involucró a 55 personas con cáncer pulmonar y 31 con cáncer de mama, todos confirmados con biopsias recientes, pero que aún no iniciaban la quimioterapia.

En laboratorio, los perros debían oler tubos especiales en los que se habían capturado exhalaciones de los pacientes y distinguirlas de las exhalaciones de un grupo control integrado por 83 personas sanas. Por cada paciente, se tomaron entre cuatro y 18 muestras de sus exhalaciones.

Los perros lograron identificar las muestras de pacientes con cáncer con un promedio de 90% de certeza, incluso frente a tumores en etapa muy inicial. “Y no sólo lo hicieron excepcionalmente bien, sino que lograron resultados consistentes a lo largo de los cuatro meses que duró la investigación, la que involucró 12.295 tests”, indican los autores del estudio. Éste fue revisado por científicos independientes, que certificaron la calidad de la metodología y la seriedad de sus conclusiones.

Olfato infalible

Sin siquiera dudar, los perros pudieron incluso detectar a los pacientes con tumores después de que éstos habían comido alimentos muy aliñados o cuando acababan de apagar un cigarrillo o beber una taza de café.

Aunque el estudio californiano es sólo el punto de partida para otras investigaciones, su gran promesa está en la posibilidad de detectar precozmente los cánceres de pulmón y mama, que se cuentan entre los más mortales a nivel mundial.

“Con las técnicas disponibles actualmente, como el escáner multicorte, no se han logrado buenos resultados en la detección de este cáncer en etapas 1 ó 2 (cuando el tumor es pequeño y no se ha ramificado)”, explica el doctor Manuel Yáñez, oncólogo de Clínica Indisa y Fundación A. López Pérez.

Por lo anterior, en todo el mundo hoy se buscan fórmulas para obtener diagnósticos precoces de este cáncer, lo que mejoraría su pronóstico.

En el caso del cáncer de mama, dice el doctor Yáñez, las mamografías anuales después de los 40 años tienen una alta efectividad. Tan alta como la que lograron los perros del estudio californiano, sostiene Nicholas Broffman, director ejecutivo de la Fundación Pine Street.

El experto señaló a “El Mercurio” que “a futuro planeamos examinar detalladamente la química de los compuestos que exhalan los pacientes con cáncer, para así identificar de manera más exacta la presencia de esta enfermedad. Además, queremos ampliar el estudio a cáncer de ovario, debido a que este tipo de tumor es muy difícil de identificar en etapas tempranas”.

Broffman agrega que la institución que dirige no atiende pacientes, por lo que no planean ofrecer diagnósticos precoces usando perros, “pero podría llegar el día en que estos animales se empleen con ese fin o, incluso, podría llegar a desarrollarse una “nariz electrónica” que se use con el mismo objetivo”.

EN INTERNET

Fundación Pine Street

www.psmerg.org

Documental del estudio

www.bbc.co.uk/bbcfour/documentaries/features/can-dogs-smell-cancer.shtml

Huele a tumor

Perros entrenados han sido capaces de detectar otros cánceres en investigaciones previas a la de la Fundación Pine Street. En un estudio inglés publicado en 2004 en la revista British Medical Journal, seis perros lograron detectar cáncer de vejiga oliendo la orina de pacientes. Su porcentaje de éxito fue 41%, comparado con el 14% que habrían logrado por azar.

El doctor Armand Cognetta, dermatólogo experto en melanomas, de Florida (EE.UU.), entrenó perros para oler cáncer de piel. Uno de ellos, llamado George, logró un 99% de éxito y pudo, incluso, descubrir seis melanomas invisibles al microscopio.

NARIZ BIÓNICA: Un perro puede detectar sustancias diluidas en 1 a 2 partes por trillón. Esto equivale a percibir una pizca de sal en 10 mil toneladas de papas fritas.

PAULA LEIGHTON N.

 

Reproducido con autorización de Conciencia Animal (Chile)

Jul 12

Estos son algunos sencillos consejos que tienes que empezar a aplicar desde los primeras semanas del cachorro. Seguramente podrán evitarte algún mal rato en el futuro.

Debes apropiarte de tu papel como jefe desde un principio.

Acostúmbralo a que lo controlen otros miembros de la familia.

Recompensa siempre el comportamiento tranquilo de tu mascota.

Evita castigarlo utilizando el contacto físico. Esto demasiadas veces solo logra que se pongan más agresivos o anti-sociales y temerosos.

Permítele socializar con otros animales y extraños.

No lo amarres fuera del hogar por periodos largos.

No juegues bruscamente con él. Evita los juegos de tira y jala.

Cuando salgan al área pública, llévalo siempre con collar y correa.

Acostúmbralo al contacto físico, acariciándolo por todo su cuerpo.

Nota: Casos extremos de agresividad deberán ser consultados con un entrenador profesional de perros.

Reproducido con autorización de Conciencia Animal (Chile)

Jul 12

Al analizar el ADN extraído del pelo de más de 500 razas de perros de todo el mundo, los científicos descubrieron que todos los caninos compartían el mismo grupo genético

Todos los perros del planeta, desde los Gran Danés hasta los Chihuahueños, descienden de un grupo de lobos que habitaron Asia y se extendieron por todo el mundo al acompañar a sus dueños, hace 15 mil años, de acuerdo con un trabajo publicado en la revista Science por un grupo multinacional de científicos.

Al analizar el ADN extraído del pelo de más de 500 razas de perros de todo el mundo, los científicos descubrieron que todos los caninos compartían el mismo grupo genético, pero observaron que los de Asia del Este como China, Japón, Corea y Rusia, tienen una mayor variación genética.

Esto sugiere que los perros se originaron en Asia del Este y se propagaron por todo el mundo, dijo Peter Savolainen, del Instituto Real de Tecnología de Suecia.

La razón principal del por qué las razas modernas de perros lucen tan diferentes se debe al enorme interés que hubo en su reproducción en Europa después de la Edad Media.

Los pocos perros que aún lucen casi como sus ancestros son los caninos sin pelo de México, el dingo australiano, y el galgo, cuyas pinturas se han encontrado en las pirámides de Egipto.

Luego de cuatro años de análisis de la información genética mitocondrial de perros de todo el mundo, incluidos los mexicanos, presentan un mismo linaje histórico y directo de un grupo de lobas. Fue posible ver genes de al menos cinco lobas en los perros actuales, subrayó Savolainen.

El estudio también analizó los restos fósiles de perros encontrados en todo el mundo, incluido el hueso más antiguo de un canino que existió hace 12 mil años descubierto en Israel.

Hasta ahora, los científicos estimaban que la domesticación de los perros debía haberse producido en forma paralela al nacimiento de la agricultura en Medio Oriente.

Los perros estadounidenses nativos usados por los indios se originaron en Asia del Este fueron traídos por el estrecho de Bering hace unos 14 mil años.

Pero el investigador Carles Vila, de la Universidad de Uppsala, de Suecia, quien ha estudiado los restos de perros nativos hallados en Sudamérica y Alaska, dijo que no hay rastros de estos caninos nativos en los modernos perros americanos.

Es muy claro que los perros americanos modernos provienen de perros traídos por los europeos, afirmó.

Las teorías sobre el origen del perro sostienen que se originaron a partir de una nueva línea evolutiva del lobo que se desprendió hace 100 mil años, señaló Raúl Valadez Azúa, del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM. Pero no se han encontrado evidencias de ello; solo hay ciertos vestigios de hace 40 mil años.

De acuerdo con el investigador mexicano que participó en el proyecto multinacional, se trataban de lobos domesticados y no propiamente de perros.

El estudio de los perros de América Latina dirigido por Jennifer Leonard, de la Universidad de California, y Raúl Valadez, de la UNAM, estableció que las secuencias de ADN de los ancestros caninos del sur del Nuevo Mundo no se parecen a las de los perros modernos y por ello, muy posiblemente, no fueron utilizados por los colonos europeos para crear las razas actuales.

Los perros americanos podrían haber sido domesticados a partir de lobos y, tras la llegada de los perros del Viejo Mundo, los dos grupos desarrollaron un parentesco.

Para Valadez, quien desde hace 9 años estudia los vestigios de los perros en México, los primeros indicios de estos animales domesticados en América datan de hace 8 mil años. Se han encontrado piezas de cerámica con representaciones de perros. Los perros eran muy importantes en las culturas prehispánicas, eran deidades y compañeros tan estimables como cualquier persona, dijo. Había fundamentalmente dos tipos de perros, los comunes, que todavía se ven en muchos pueblos de la provincia mexicana, y los pelones como el escuincle.

Algunos investigadores sostienen que el inicio de la domesticación del lobo inició cuando los caninos comían desperdicios alrededor de asentamientos humanos y luego fueron usados como perros de manadas.

Son especulaciones desatadas pues todo lo que tenemos para trabajar es un pedazo de hueso de mandíbula, dijo Per Jensen, de la Universidad Linkoping de Suecia. Con la nueva tecnología podemos descubrir más acerca de cuando y donde fueron domesticados los perros, pero nunca sabremos el por qué.

Reproducido con autorización de Conciencia Animal (Chile)

Jul 12

En un lejano y pequeño pueblo había una casa abandonada. Cierto día, un perrito buscando refugio del sol, logró meterse por un agujero de una de las puertas de dicha casa.

El perrito subió lentamente las viejas escaleras de madera. Al terminar de subir las escaleras se encontró con una puerta semiabierta; lentamente entró en la habitación.

Para su sorpresa, se dió cuenta que dentro de ese cuarto habia 1000 perritos más observándolo tan fijamente como él los observaba a ellos. El perrito comenzo a mover la cola y a levantar sus orejas poco a poco. Los 1000 perritos hicieron lo mismo. Posteriormente sonrió y le ladró alegremente a uno de ellos. El perrito se quedó sorprendido al ver que los 1000 perritos tambien le sonreían y ladraban alegremente con él.

Cuando el perrito salió del cuarto se quedó pensando para sí mismo: ¡Que lugar tan agradable y con tantos perritos! ¡Voy a venir más a menudo a visitarlo!.

Tiempo después, otro perrito callejero entró al mismo sitio y se encontró en la misma habitación. Pero a diferencia del primero, este perrito al ver a los otros 1000 perritos del cuarto se sintió amenazado ya que lo estaban viendo de una manera agresiva. Posteriormente empezo a gruñir; y, obviamente vió como los 1000 perritos le gruñían a él.

Comenzo a ladrarles ferozmente y los otros 1000 perritos le ladraron tambien a él. Cuando este perrito salió del cuarto pensó: ¡Qué lugar tan horrible es este! ¡Nunca más volveré a entrar alli!

En el frente de dicha casa se encontraba un viejo letrero que decia: “La casa de los 1000 espejos”.

“Todos los rostros del mundo son espejos”.

Reproducido con autorización de Conciencia Animal (Chile)